Planificación integral de la jubilación para parejas con diferencia de edad: pasos prácticos para garantizar ingresos sostenibles para ambos
Guía práctica para coordinar el ahorro de jubilación entre parejas con diferencia de edad, asegurando un ingreso estable tras la jubilación para ambos.
Cuando una pareja con diferencia de edad se encuentra, la pregunta sobre la jubilación sigue siendo la misma: ¿cómo garantizamos unos ingresos suficientes para ambos tras finalizar la vida laboral? La diferencia de edad añade una capa de complejidad, ya que cada cónyuge necesitará una cantidad distinta, y uno puede comenzar a retirar sus ahorros antes mientras el otro sigue trabajando. En este artículo profundizamos en los pasos prácticos para coordinar el fondo de jubilación de la pareja, desde el cálculo de la necesidad real hasta la selección de las herramientas de inversión adecuadas.
1. Comprender la brecha de edad y definir el objetivo común
Antes de calcular cualquier cosa, es necesario determinar cuándo quiere jubilarse cada cónyuge. Si el marido tiene 45 años y la esposa 38, el marido podría querer jubilarse a los 60 mientras la esposa planea esperar hasta los 65. Esta diferencia temporal crea una disparidad en la cantidad requerida para cada uno, ya que el interés compuesto actúa durante un período más largo para la esposa.
El primer paso es establecer una fecha provisional de jubilación para cada cónyuge y luego convertir el objetivo en una cantidad monetaria utilizando una regla aproximada: requerido = gasto anual × 25. Si el gasto anual del marido es de 30.000 dólares, el requerido equivale a 750.000 dólares. Para la esposa, si su gasto es de 25.000 dólares, el requerido asciende a 625.000 dólares.
2. Calcular la brecha financiera entre los cónyuges
Una vez que conocemos las cantidades requeridas, restamos lo que cada parte posee actualmente en ahorros para la jubilación o inversiones. La brecha es la diferencia entre lo requerido y lo actual. Si el marido tiene un saldo de 200.000 dólares y la esposa 150.000 dólares, la brecha para el marido es de 550.000 dólares y para ella de 475.000 dólares.
Aquí entra en juego la importancia de coordinar los esfuerzos: en lugar de que cada uno trabaje por separado, pueden combinar sus ahorros en una cuenta o fondo conjunto, lo que permite aprovechar el interés compuesto sobre el monto total y reducir la carga fiscal.
3. Elegir la estructura de inversión adecuada para la pareja
La estructura ideal tiene en cuenta la diferencia temporal entre sus necesidades. Recomendamos dividir la cartera en dos partes principales:
- parte cercana: corresponde al importe que se utilizará durante los próximos años (por ejemplo, para el marido que se jubilará dentro de 15 años). Se prefiere invertir en instrumentos de bajo riesgo como bonos de rendimiento fijo o depósitos a plazo.
- parte lejana: corresponde al importe que se utilizará más adelante (por ejemplo, para la esposa que se jubilará dentro de 25 años). Aquí se puede invertir una mayor proporción en acciones o fondos cotizados (ETF) para obtener un rendimiento más alto a largo plazo.
Aplicar la regla 70/30 puede ser eficaz: 70% de los ahorros en inversiones de bajo riesgo para la parte cercana y 30% en acciones o fondos de crecimiento para la parte lejana.
4. Coordinar los retiros y evitar el agotamiento del fondo conjunto
Al comenzar a retirar fondos del fondo conjunto, es esencial establecer un plan de retiro gradual. Por ejemplo, cuando el marido alcance la edad de jubilación, pueden comenzar a retirar el 4% del valor total cada año, ajustando la cantidad según la inflación. La parte lejana permanece invertida, lo que respalda el flujo de ingresos para la esposa posteriormente.
Para minimizar el impacto del retiro en los rendimientos, es preferible retirar el importe de las cuentas de bonos (parte cercana) primero y mantener la parte lejana en acciones o fondos de alto crecimiento.
5. Aprovechar las exenciones fiscales conjuntas
En la mayoría de los países árabes, existen exenciones fiscales por las suscripciones a fondos de pensiones. Si la pareja se suscribe a una cuenta conjunta, pueden aprovechar el límite máximo permitido por persona, duplicando así el beneficio fiscal. Además, cada cónyuge puede destinar parte de sus ingresos a una cuenta de pensiones antes de impuestos, lo que reduce la base imponible y libera más dinero para invertir.
6. Revisar el plan periódicamente
Las circunstancias cambian, ya sea por aumentos salariales o por fluctuaciones del mercado. Por eso se recomienda revisar el plan al menos una vez al año y ajustar las proporciones de asignación si los rendimientos se desvían de las expectativas. En caso de un golpe financiero (como facturas médicas inesperadas), se retiran cantidades del fondo cercano para evitar dañar la parte lejana.
Revisar el plan con un asesor financiero especializado puede revelar nuevas oportunidades, como inversiones en sukuk o fondos verdes que ofrezcan buenos rendimientos y se alineen con los valores éticos de la pareja.
7. Consejos prácticos para aplicar el plan diario
- Establezcan un importe fijo cada mes que se transfiera inmediatamente a la cuenta de jubilación conjunta mediante transferencia automática.
- Aprovechen las aplicaciones de seguimiento de gastos para identificar el superávit financiero y destinarlo al fondo.
- No utilicen la cuenta de jubilación para retirar importes no urgentes; mantengan un fondo de emergencia separado para cubrir gastos imprevistos.
- Al recibir una bonificación o un aumento salarial, asignen directamente entre el 30% y el 50% al fondo antes de pensar en gastar.
Siguiendo estos pasos, las parejas con una gran diferencia de edad pueden construir una cartera de jubilación cohesionada que garantice unos ingresos estables para cada uno y reduzca los riesgos asociados a las fluctuaciones económicas.
Conclusión
La planificación integral de la jubilación para parejas no consiste simplemente en juntar los ahorros; es un proceso de unificación de objetivos, cálculo de brechas, selección de las herramientas de inversión adecuadas y coordinación de los retiros de forma que se preserve la sostenibilidad del fondo. Cuando estos elementos se gestionan con inteligencia, la diferencia de edad se convierte en un obstáculo menor y se hacen realidad los sueños financieros de ambos miembros de la pareja.


